Operaciones de Estados Unidos conmocionan a Rusia y reabren el debate sobre energía, seguridad y soberanía marítima.
EE. UU. toma control de buques ligados a Venezuela y Moscú denuncia violación del Derecho del Mar
El Ministerio de Transporte de Rusia confirmó la pérdida de contacto con el petrolero M/V Marinera, de bandera rusa y vinculado a Venezuela, después de que fuerzas estadounidenses abordaron la embarcación en operaciones coordinadas realizadas en aguas del Atlántico Norte y el Caribe. La acción se suma a la incautación del buque M/T Sophia, señalado por Washington como apátrida y participando en actividades ilícitas.
Rusia condenó la intervención y citó la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, argumentando que ningún Estado puede usar la fuerza contra buques registrados en jurisdicciones extranjeras. Estados Unidos, que no es parte de ese tratado, respondió que los abordajes fueron seguros y necesarios para desarticular redes de financiamiento de narcoterrorismo.
Detalles de las operaciones y la respuesta de Washington
La secretaria de Seguridad Nacional de EE. UU., Kristi Noem, declaró que ambas embarcaciones “habían atracado por última vez en Venezuela o se dirigían hacia allí”, y que las operaciones fueron ejecutadas por equipos de la Guardia Costera con el apoyo de los departamentos de Defensa, Justicia y Estado. El mensaje oficial de Washington subrayó la protección del pueblo estadounidense y la lucha contra el crimen transnacional en alta mar.
Estas acciones se producen en un momento de creciente presión sobre los activos energéticos vinculados al régimen venezolano y en medio de un escenario geopolítico más amplio que involucra la presencia e intereses de potencias como Rusia y Estados Unidos en la región.
Implicaciones para América Latina y Ecuador
Aunque los eventos ocurrieron en aguas internacionales, el impacto de estas operaciones se extiende a toda América Latina. La captura y control de buques vinculados a Venezuela plantea preguntas clave sobre la seguridad marítima, el manejo de recursos energéticos y las relaciones internacionales en el Hemisferio Occidental.
Para Ecuador, país miembro activo de acuerdos regionales y con una economía sensible a los precios del petróleo y al dinamismo geopolítico, este suceso constituye otro factor de incertidumbre en un entorno mundial marcado por tensiones comerciales, energéticas y de seguridad.
El país, que también ha vivido cambios en sus relaciones con Estados Unidos, observa de cerca los movimientos estratégicos que pueden influir en mercados, alianzas y políticas de cooperación en un momento en que la región busca estabilidad y desarrollo sostenible.
Estados Unidos incautó dos buques vinculados a Venezuela en operaciones en alta mar, mientras Rusia confirma la pérdida de contacto con uno de ellos y condena la acción. La medida se inscribe en la lucha contra actividades ilícitas y abre un complejo debate geopolítico con impacto en América Latina.
