Alianzas, tácticas militarizadas y disputa por rutas elevan la alerta en el país.
La caída de “El Mencho” y su impacto regional
La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), no solo reconfigura el mapa criminal en México. Sus efectos alcanzan a Ecuador, donde el cartel consolidó alianzas logísticas con estructuras locales para asegurar rutas marítimas y aéreas del narcotráfico hacia Norteamérica y Europa.
El CJNG operó en el país principalmente a través de intermediarios y acuerdos estratégicos con bandas locales, priorizando eficiencia en exportación de droga más que presencia territorial directa.
Los herederos tácticos en territorio ecuatoriano
En Ecuador, el principal socio operativo señalado ha sido Los Lobos, organización que ha demostrado capacidad de confrontación directa con el Estado mediante coches bomba, uso de explosivos y control territorial en zonas estratégicas.
Además, existen vínculos y colaboraciones con estructuras como Comandos de la Frontera, grupo armado con presencia en la Amazonía ecuatoriana y características híbridas narco-paramilitares.
Sin embargo, especialistas advierten que, aunque hay replicación de tácticas y entrenamiento militarizado, el poder de fuego y la coordinación estratégica aún no alcanzan el nivel de violencia simultánea observado en México tras la muerte del capo.
¿Nueva fase de insurgencia criminal en Ecuador?
El riesgo no se limita a atentados visibles. Analistas en seguridad señalan que la amenaza más compleja es la captura institucional, la consolidación de economías ilícitas y el control silencioso de territorios.
La disputa entre Los Lobos y Los Choneros, influenciada por la competencia entre carteles mexicanos, podría intensificarse tras la caída del liderazgo del CJNG, generando mayor fragmentación y volatilidad en la región.
Ecuador enfrenta así un escenario donde la violencia puede mutar: menos espectáculo mediático, pero mayor penetración estructural.
La caída del líder del CJNG en México abre un nuevo escenario para Ecuador.
Bandas locales han replicado tácticas militarizadas y alianzas logísticas del cartel.
