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Los peligros de presionar demasiado a los hijos

9 febrero 2019 Actualidad Curiosidades


Lo que todos los padres sabemos es que queremos lo mejor para nuestros hijos, cueste lo que cueste. Aunque en ese “cueste” se debe tener cuidado, porque la salud física o emocional de los hijos no es negociable ni tampoco se debe negociar bajo ninguna circunstancia. Aunque es saludable que los padres quieran lo mejor para sus hijos, es necesario que también sean conscientes de que poner demasiada presión sobre ellos puede tener graves consecuencias.

Hay padres que presionan mucho a sus hijos pero creen que no lo hacen suficiente o que no es demasiado… Solo quieren que les vaya bien en la escuela, que tengan buenas notas… Pero se olvidan de lo más importante: su salud emocional. Algunos padres piensan que cuanta más presión reciban sus hijos mejor desempeño tendrá en la escuela o en cualquier otra área de su vida. Pero en realidad, lo que ocurre es que cuanta más presión tiene un niño, menor será su desempeño y mayor su estrés y ansiedad emocional.

También hay otros padres que muestran su preocupación al ver cómo los niños dejan de ser niños y que sacrifican su infancia por culpa de tener tanta presión sobre sus hombros. Al querer que los niños hagan tantas cosas bien, que se desempeñen correctamente en muchas áreas… acaban sintiendo demasiada presión que les bloquea emocionalmente.

No ocurre solo en la escuela

En realidad, muchos niños sienten presión en la escuela, pero no solo es éste el lugar donde los niños pueden sentirse presionados. Hay padres demasiado exigentes que quieren que sus hijos destaquen en muchas áreas y no solo en la escuela. Si están apuntados en actividades extraescolares, además de destacar en las notas académicas, también deberán hacerlo en las extraescolares.

Apuntan a sus hijos a muchas actividades pensando que le están haciendo un favor, que se desarrollarán mejor o que tendrán mayores oportunidades en el futuro… Aunque en realidad solo están consiguiendo que los niños se agobien y que no estén disfrutando de su infancia. Los padres con mucha presión pueden insistir en que los niños practiquen constantemente y tengan un buen desempeño en las competencias.

Aunque tener altas expectativas en los hijos no tiene que ser algo malo si se realiza de forma saludable, tener una presión constante sobre los niños puede ser perjudicial. Cuando los niños sienten que cada cosa que hacen está asociada con su futuro o que si no lo hacen bien tendrán consecuencias en casa… esa presión siempre acarreará consecuencias negativas.

Los niños deben ser NIÑOS

Es necesario e imprescindible que los niños tengan tiempo para ser niños. Si crees que el horario de tu hijo está muy sobrecargado, entonces ha llegado el momento de que liberes de tensión su horario y su mente.

Tus hijos deben tener tiempo suficiente para ser niños, para disfrutar, para jugar con sus amigos, para jugar contigo, para equivocarse, para cometer errores y aprender de ellos, para explorar el mundo que le rodea, para pasar tiempo en familia, para estar sentado sin hacer nada, para aburrirse, para pensar en qué hacer cuando no tiene nada estructurado… Los niños deben ser niños porque esa sí es la mejor apuesta para su futuro.

La presión solo causa daños a los hijos

Si presionas a tus hijos demasiado solo les causarás daños y tendrán consecuencias negativas. Es necesario que tengas en cuenta esto para que, si en realidad estás ejerciendo demasiada presión en tus hijos porque crees que es correcto… comiences a darte cuenta de que no es así y además, dejes de hacerlo.

Algunas consecuencias de la presión a los niños tiene que ver con su salud mental. Los niños que sienten mucha presión puede experimentar fuertes crisis de ansiedad o tener ansiedad constante. Esto con el tiempo, se puede convertir en depresión o problemas graves de autoestima e inseguridad. Incluso, pueden tener una personalidad dependiente por haber crecido buscando siempre la aprobación de los demás en lugar de la aprobación interna.Pueden aparecer otros problemas de salud mental.

A raíz del párrafo anterior, merece la pena destacar, aunque no queremos alarmar. Existe un mayor riesgo de suicidio en los chicos y chicas que están sometidos a demasiada presión en sus vidas por culpa de los padres. Puede que no se lleguen a suicidar pero que sí hayan contemplado en algún momento la posibilidad de quitarse la vida… Solo el hecho de pensarlo ya es un problema mental muy grave que debería ser tratado, pero no solo al niño, si no también a los padres que presionan demasiado.

Los problemas de autoestima llegan solos cuando se les exige demasiado a los niños… Porque obligarles a sobresalir todo el tiempo solo hará que su autoestima quede gravemente dañada. Pensarán que no son buenos y que da igual lo que hagan, nunca será suficiente para satisfacer las exigencias de sus padres… Esto interferirá también en su desarrollo individual y su identidad puede quedar gravemente dañada de forma permanente.

El estrés que sienten también puede provocar que tengan problemas de sueño. El estrés a cualquier edad cuando es demasiada o no se canaliza bien puede acarrear serios problemas de salud y sobre todo, porque una de las consecuencias es que el sueño se ve seriamente perjudicado a causa de la ansiedad o la depresión.

Otra consecuencia que puede ocurrir cuando un niño se siente demasiado presionado por los padres es que mienta. Si toda la atención de los padres se centra en hacer las cosas perfecta y no se centran en el esfuerzo si no en el resultado… Los niños engañarán, mentirán o harán todo lo posible para conseguir el buen resultado aunque no sea bien merecido. Crecen pensando que no importa el esfuerzo, si no que lo realmente importante es el resultado final… Esto es un gran error, puesto que hay que inculcar a los niños que lo que realmente importa en la vida es el esfuerzo y disfrutar del camino.

Además, cuando un niño siente las presión de que siempre tiene que destacar por encima de todos los demás, también es posible que prefieran no participar en algunas actividades solo por no sentir la terrible presión encima de ellos. Esto es un problema porque podrían estar evitando actividades que realmente les hiciera sentir bien o destacar de verdad mientras disfrutan… solo por el miedo o la presión de no querer destacar por encima de otros para no sentir el estrés que conlleva. Incluso también pueden sentir miedo de que si no destacan el amor de sus padres podría verse afectado hacia ellos…

La entrada Los peligros de presionar demasiado a los hijos se publicó primero en Madres Hoy.

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