Cifras oficiales revelan contrastes en los niveles de violencia y abren debate sobre los criterios técnicos aplicados.
Toque de queda en cuatro provincias: la nueva ofensiva de Noboa bajo análisis
El presidente Daniel Noboa anunció el inicio de una “nueva fase” en la lucha contra el crimen organizado, que incluye operaciones militares conjuntas y un toque de queda focalizado en Guayas, Los Ríos, El Oro y Santo Domingo de los Tsáchilas.
La medida regirá desde el 15 de marzo a las 23:00 hasta el 30 de marzo de 2026 a la medianoche, en el marco del conflicto armado interno declarado por el Ejecutivo.
¿Por qué estas cuatro provincias?
La decisión genera interrogantes cuando se la contrasta con el Decreto Ejecutivo 311, que mantiene el estado de excepción en nueve provincias y tres cantones.
Según informes oficiales de Inteligencia y de la Policía Nacional, los territorios bajo estado de excepción concentran el 84,8% de la delincuencia nacional y el 91,8% de las muertes violentas.
Sin embargo, aunque Guayas, Los Ríos y El Oro encabezan las tasas de homicidios, Santo Domingo de los Tsáchilas no figura entre las provincias con mayor letalidad reciente, lo que ha abierto un debate técnico y político sobre los criterios de priorización.
Las cifras de la violencia en 2025 y 2026
El 2025 cerró como el año más letal en la historia reciente del Ecuador.
Los Ríos registró una tasa de 130,4 muertes violentas por cada 100.000 habitantes.
El Oro alcanzó una tasa de 105.
Guayas acumuló más de 4.100 asesinatos en el año.
En contraste, Santo Domingo reportó cifras significativamente menores en comparación con provincias como Manabí o Esmeraldas, que no fueron incluidas en el nuevo toque de queda.
En enero de 2026, mientras Guayas registró 331 víctimas, Los Ríos 95 y El Oro 87, Santo Domingo reportó apenas ocho muertes violentas, manteniendo una tendencia a la baja.
El corredor del narcotráfico y la disputa criminal
Más allá de las cifras, las cuatro provincias seleccionadas forman parte de un corredor estratégico para el narcotráfico hacia los puertos del Pacífico.
En Guayas confluyen múltiples estructuras criminales, mientras que en Los Ríos y El Oro persiste la disputa entre facciones armadas por el control territorial. Santo Domingo, por su ubicación geográfica, también ha sido identificado como punto logístico clave para acopio y tránsito de sustancias ilícitas.
Los informes del Comando Conjunto advierten que el escenario actual es “más complejo, violento y adaptativo”, con fragmentación de grupos y mayor capacidad de confrontación al Estado.
Debate abierto: ¿medida estratégica o decisión política?
La ofensiva anunciada por el Ejecutivo se presenta como un golpe frontal contra el narcoterrorismo y la minería ilegal. No obstante, expertos en seguridad sostienen que la efectividad dependerá de la coordinación interinstitucional, la transparencia jurídica y la evaluación permanente de resultados.
Mientras tanto, la ciudadanía enfrenta un nuevo periodo de restricciones en medio de una crisis que sigue marcando la agenda nacional.
El Gobierno anuncia toque de queda en cuatro provincias como parte de una nueva ofensiva contra el crimen organizado. Aunque Guayas, Los Ríos y El Oro lideran las cifras de violencia, la inclusión de Santo Domingo abre interrogantes técnicos. Analizamos los datos y el contexto de esta decisión.
