La Asamblea Nacional aprueba resolución con 80 votos y fija postura regional
El Pleno de la Asamblea Nacional aprobó una resolución que respalda acciones internacionales orientadas a la restauración del orden democrático en Venezuela y la detención de Nicolás Maduro. La decisión marca una postura política clara del Ecuador frente a la crisis institucional del país vecino y su impacto regional.
Una resolución impulsada desde el oficialismo
La moción fue presentada por el asambleísta Esteban Torres, de la bancada oficialista ADN, quien argumentó que el pronunciamiento responde a la necesidad de garantizar justicia, respeto a los derechos humanos y respaldo a los procesos democráticos en la región.
Con 80 votos a favor, la resolución fue aprobada con el apoyo de ADN y legisladores independientes, consolidando una mayoría que respaldó el documento en el Pleno.
Debate político y tensiones en el Pleno
La discusión estuvo marcada por fuertes cruces entre legisladores. Desde la Revolución Ciudadana, se cuestionó que el Legislativo priorice temas internacionales mientras Ecuador enfrenta problemas internos urgentes. En contraste, desde el oficialismo se insistió en que la crisis venezolana ha provocado una migración masiva que también afecta directamente al país.
Durante el debate, se evidenciaron posturas opuestas sobre una posible intervención internacional y el rol que debe asumir Ecuador en el contexto latinoamericano.
Ecuador y su rol en el escenario regional
Aunque la resolución no tiene efectos jurídicos directos, sí representa un posicionamiento político del Estado ecuatoriano frente a la situación venezolana. Además, reconoce la lucha democrática liderada por la oposición de ese país, encabezada por María Corina Machado.
El pronunciamiento se suma a otros gestos diplomáticos de la región y reaviva el debate sobre la política exterior ecuatoriana y su alineación internacional.
Ecuador fija postura frente a la crisis venezolana.
La Asamblea Nacional aprobó una resolución que respalda acciones internacionales contra Nicolás Maduro, en una sesión marcada por un intenso debate político y visiones opuestas sobre el rol del país en la región.
